CARLOS GRAGE: periodista Magallánico que es parte de la savia nueva de la televisión nacional

Periodista magallánico radicado en la Capital desde su niñez. Tiene dos hijos y una vida ligada a su familia, el futbol, la música y su amor por el periodismo. Hoy compatimos una amena entrevista con Carlos Grage Ottesen, actual editor internacional de CHV Noticias, de basto paso por la TV Nacional y regional, siendo jefe de prensa de ITV Patagonia.

Carlos, gracias por aceptar la invitación de revista conexión.

Primero, si bien tu vida está hecha en Santiago, ¿tú eres Magallánico de nacimiento no?

¡Gracias a ustedes! Mi padre se vino a Santiago cuando yo era muy pequeño. Por lo que, si bien Magallanes es una tierra en la que yo tengo mis orígenes; en rigor mi vida, desde mi infancia, fue más bien santiaguina.  

¿Que relación tienes con esta tierra? De qué forma Magallanes impacta o no, en tu vida? 

Una relación de amor profundo y hoy, de mucha nostalgia. Es que Magallanes es una región distinta a otras. Ser magallánico se lleva impregnado de otra manera. Incluso quienes no nacieron en la región, pero ya viven en Punta Arenas por cinco o diez años, sienten esa energía, esa mística distinta y se declaran «un poco» magallánicos. Yo fui desde chico varias veces a la región, y luego trabajé allá.  Mis hijos estudiaron allá… mi hija mayor sólo quiere volver a vivir a Punta Arenas y me pregunta cuándo regresaremos. 

Linda historia y bueno… todo un artista eres, periodista y músico… combinación explosiva no? Desde chico tocabas piano? 

Combinación que me permite, al menos a mí, disfrutar la vida muchísimo. Aprendí piano por casualidad. Yo quería tocar batería, como muchos niños, no? Pegarle fuerte a los tarros. Y mis viejos se negaron siempre. Jajajaja… Pero mi papá, busquilla como él solo, fue a Iquique, a la Zofri, y allá encontró un teclado chino que traía una batería incorporada. Y ese regalo marcó mi vida. Claro, empecé a tocar la batería del teclado, pero pronto aprendí la magia de las teclas. Y así empecé a tocar piano. 

Y el periodismo llegó por vocación? Siempre quisiste algo ligado a eso? O fue más bien una casualidad? 

El periodismo fue el camino académico para una vocación de comunicador que para mí fue incontrolable. Nunca quise hacer otra cosa que comunicar, hablar con las personas. Mientras más personas hubiera para conversar, mejor para mí, desde muy chico. Yo en realidad lo que siempre quise fue animar el Festival de Viña jajajaja… Sí, la verdad es que siempre quise animar, conducir un programa de televisión y radio. Hacía shows en los cumpleaños familiares, presentaba a mis primos… Después en el colegio teníamos una radio en los recreos… y ahi estaba yo, locuteando.  

Igual lo tuyo siempre fue comunicar no? O te viste en otro trabajo? Hay registros de tu paso como animador en la universidad presentando a bandas de dudosa procedencia… pero muy bien!

Jajajaja… está ligeramente dateada esta entrevista, parece. Sí, apenas entré a la universidad empecé a participar en actividades. En la U. Gabriela Mistral todos los años se hacía un café concert con bandas buenísimas. Antes lo habían animado otros alumnos, Bárbara Rebolledo, Cristián Sánchez, Gonzalo Ramírez… Y durante tres años lo animé yo. Era un cabro chico de 21 años presentando a los Chancho en Piedra, Joe Vasconcellos, Sinergia… Una experiencia muy entretenida para alguien que no había terminado de estudiar. 

Una vez dentro del mundo comunicacional… ¿por qué la televisión? Que te atrajo en ese momento a irte a la tele? 

Siempre quise trabajar en televisión, pero nunca me imaginé que podría hacerlo, porque uno ve a los rostros y yo, la verdad, sentía que no calzaba. Era un flacuchento, sin muchos contactos, y además, había hecho varios castings para programas y siempre me fue mal. Pero en prensa encontré mi espacio. Hice mi práctica en Teletrece y me quedé trabajando.  

Pasaste por varios canales y tipos de trabajo televisivo. Desde espectáculos a lo qué haces actualmente, prensa internacional. Una carrera variada…

Sí, cuando eres chico, tienes que hacer de todo. Partí en policial. Mi primera gran cobertura fue el caso de Hans Pozo. Luego cubrí la Revolución Pingüina de 2006. Y después pasé a Espectáculos. Incluso farándula. Si algo aprendí de eso, es que siempre se puede contar una buena historia. 

Pero también, lideraste proyectos interesantes. Cómo surgió eso de hacer un noticiero regional para todo el país? Fue un hito importante.

Había estado ya en varios canales, cuando un amigo me contó que estaba armando un proyecto para la Asociación de Canales Regionales, Arcatel. Ni siquiera sabía que existía algo así, porque en Chile los canales abiertos son muy centralistas. Y así comenzamos a construir «Portavoz Noticias». Comencé siendo el productor general, y luego pasé a conducirlo. Fue uno de los proyectos más apasionantes de mi vida profesional. Conocer la realidad de los canales regionales, unirlos, para hacer del trabajo de cada uno de ellos un gran noticiario, es algo muy enriquecedor. Valoro mucho el trabajo a pulso que se hace en las regiones. 

Decidiste volver a punta Arenas igual, era un desafío armar un equipo de prensa de 0. Que te hizo venir?

Es que allí se mezcló una interesante oferta laboral, con la posibilidad de llevar a mi familia a conocer mis orígenes. Y así nos embarcamos todos en ese desafío. Y en ITV tuve la oportunidad de plasmar un periodismo que no siempre se puede hacer en regiones, por las limitantes que impone el mercado: Un periodismo independiente, ágil… traté de poner todo lo aprendido en mi carrera, al servicio de las noticias de Punta Arenas. 

Hoy por hoy, estás en el canal que lidera el rating y en un noticiero con alta llegada. Un gran desafío pero lo haz sorteado perfectamente… te imaginabas en internacional?  

Cuando me lo ofrecieron, sentí que era una oportunidad que no podía dejar pasar. Ojo, que cuando llegué, en 2017, Chilevisión no era el líder. Pero se conjugaron muchos factores, que hicieron que hoy la gente nos reconozca. Y es muy rico sentirse parte de eso. Internacional era un área inexplorada en Chilevisión Noticias, y hoy hemos logrado hacer crecer este espacio. Combina muchos elementos que me llenan: Amo la geografía, viajar, conocer lugares. Me gusta la historia y los idiomas. Es un área que me hace muy feliz, y siento que puedo aportar muchísimo. 

Si tuvieras que contarme de algún hito que cambio tu carrera… cuál o cuáles serían? 

Creo que las grandes manifestaciones sociales de las últimas décadas marcaron mi carrera. Con la «Revolución Pingüina» aprendí a reportear de día, de noche, en las calles… Creo que allí me hice periodista. Y luego, el 18 de octubre de 2019, por casualidad me tocó estar al aire en el set cuando comenzó el Estallido Social. Tener que contar en vivo, durante más de 12 horas, el inicio del proceso más importante, creo yo, del Siglo XXI para nuestro país, fue de las cosas que atesoraré con cariño. 

Qué rol cumple tu familia hoy por hoy? También tu pareja es periodista, complementan la música y el periodismo no?

MI familia es mi gran soporte. Mis hijos, y claro, también mi pareja. No es fácil que tu compañero llegue de trabajar todos los días después de las diez de la noche, como es mi caso, tener que salir de viaje de improviso… nuestras jornadas son muy largas. Ella también es periodista, es hija de periodista, y eso ayuda a que exista comprensión. Siento que apareció en mi vida en el mejor momento.  

Finalmente, como ves el rol de los medios? Han pasado muchas cosas y has sido testigo de cientos de sucesos que marcaron estos años… 

Hay mucha responsabilidad de los medios en el desarrollo de los hechos en Chile. Se cometieron errores históricos, que hoy las nuevas generaciones de periodistas y comunicadores deben enfrentar, y aprender de ellos.

Pero cada vez es más difícil, con la irrupción de las redes sociales que, por un lado «democratizaron» el acceso a la información y a la posibilidad de comunicarle al mundo lo que pasa, pero no todos suelen tener esa conciencia de la responsabilidad que conlleva informar. Y surgen teorías, ideas, que muchas personas pueden considerar como reales, cuando no lo son, y tomar decisiones erradas. Por eso, nuestro rol es aún más importante hoy.